Mala Sangre - John Carreyrou

Mala Sangre - John Carreyrou

Comprende cómo se produjo el ascenso y la caída de Theranos, la startup de Elizabeth Holmes que engañó a Silicon Valley con una tecnología que prometía revolucionar la industria médica.

¿Has oído hablar de la startup Theranos, responsable de uno de los mayores escándalos de Silicon Valley? La empresa, valorada en 9 mil millones de dólares, prometió ofrecer una tecnología que revolucionaría el campo de la salud, pero presentó datos falsos y manipuló los resultados, engañando a sus inversores.

El renombrado periodista John Carreyrou narra, en su exitoso libro "Mala Sangre", la historia del ascenso y la caída de la empresa de biotecnología. Su fundadora y CEO, Elizabeth Holmes, podría enfrentarse a hasta 20 años de prisión si es declarada culpable de sus cargos de fraude.

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Sobre la obra "Mala Sangre"

El libro "Mala Sangre", del original en inglés "Bad Blood", fue escrito por John Carreyrou y publicado en 2019. Él cuenta la historia completa de Elizabeth Holmes, desde su infancia hasta el colapso de la empresa Theranos.

La obra se basa en entrevistas con más de 150 personas. Ha inspirado el documental "El inventor: en busca de sangre en Silicon Valley" y una película que se estrenará en 2022.

Sobre el autor John Carreyrou

John Carreyrou es un reportero franco-estadounidense que trabajó durante unos 20 años para el Wall Street Journal. Ganador del Premio Pulitzer en dos ocasiones, John ha recibido varios premios por la publicación de "Mala Sangre", como el George Polk, el Gerald Loeb y el Barlett & Steele. Actualmente participa en el podcast "Three Uncanny Four".

Carreyrou informó a través de su twitter que cubriría el juicio de Elizabeth Holmes a través del podcast "Bad Blood: The Final Chapter", que está disponible en las principales plataformas.

¿Este libro es recomendado para quién?

Yashar Ali, del New York Magazine, dijo que la historia de Theranos no es solo sobre el fraude corporativo, sino también sobre cómo una impostora engañó a varios hombres poderosos.

Si quieres saber cómo Theranos pasó de los US$ 9 mil millones a la quiebra, entender la cultura de Silicon Valley y saber qué no hacer nunca, ¡el libro "Mala Sangre" es para ti!

Ideas principales del libro "Mala Sangre"

  • Elizabeth Holmes era una joven ambiciosa que creía que podía cambiar el mundo;
  • Cómo una empresa que prometió un producto que no funcionó fue valorada en US$ 9 mil millones;
  • Theranos forjaba datos y falsificaba resultados para engañar reguladores, inversores y clientes;
  • El equipo jurídico de la startup amenazó con procesar empleados que, por descubrir el fraude, pidieran la dimisión.

Una vida deliberada

Elizabeth Anne Holmes, desde niña, deseaba ser una empresaria de éxito.

Como informa el autor John Carreyrou en su libro "Mala Sangre", a la edad de nueve años, durante una reunión familiar, a la niña le hicieron la siguiente pregunta: "¿Qué quieres ser de mayor?".

Su respuesta fue clara: "Quiero ser multimillonaria".

"¿No quieres ser presidente?", preguntó un familiar.

La niña dijo directamente: "No, el presidente se va a casar conmigo porque tendré miles de millones de dólares".

Según lo informado por un familiar que vio la escena, estas no eran palabras sin sentido pronunciadas por un niño. Elizabeth Holmes las dijo con gran determinación y honestidad.

Además, sus padres alimentaron su ambición. Christian y Noel Holmes tenían grandes expectativas en su hija, que cargaba los fuertes lazos de la familia.

Elizabeth dijo en una entrevista que creció escuchando historias de grandeza y lo que le pasa a la gente que no vive de forma deliberada.

Stanford y Ingeniería Química

Durante su bachillerato, Elizabeth Holmes prosiguió sus estudios con rigor, quedándose despierta hasta tarde para estudiar, y este hábito la convirtió en una alumna ejemplar. De esta forma, estableció un estándar de vida: dormir poco y trabajar en exceso.

Con el tiempo de elegir una universidad próxima, Holmes centró su atención en Stanford. Esta era la elección esperada por una persona talentosa, interesada en la informática y la ciencia, y que quería convertirse en emprendedora.

Elizabeth fue aceptada en Stanford en 2002 como becaria del programa President's Scholar, un destaque conferido a los mejores estudiantes que disponía tres mil dólares para el estudiante los usarse en la búsqueda de los intereses intelectuales de su elección.

Como se muestra en el libro "Mala Sangre", Elizabeth Holmes creía que para realmente dejar su huella en el mundo, era necesario generar el bien mayor. La biotecnología permitía una oportunidad para tal realización, además de convertirla en multimillonaria. Entonces, decidió estudiar Ingeniería Química.

Fue a través de este tema que Elizabeth Holmes conoció a Channing Robertson, un profesor de Stanford, y Shaunak Roy, un estudiante de doctorado que trabajaba en el laboratorio de investigación de Robertson.

En 2003, Elizabeth hizo una pasantía de verano en Asia, que estaba luchando contra la propagación de una enfermedad llamada síndrome respiratorio agudo, o SARS.

El autor John Carreyrou dice que la estudiante pasó todo el verano probando las muestras que recogía de los pacientes utilizando métodos obsoletos, sin tecnología. Esta experiencia le mostró que debería haber formas más eficientes de realizar exámenes.

Therapy y diagnosis

Al volver de la pasantía, Elizabeth Holmes pasó cinco días frente a la computadora, durmiendo solamente algunas horas al día, hasta que finalmente creó una solicitud de patente para un adhesivo para el brazo que podía diagnosticar y tratar condiciones médicas.

Cuando retornó para el segundo año de universidad, Elizabeth presentó su patente a Robertson y Shaunak. Según Robertson, ella conseguía, de alguna forma, coger conceptos científicos de ingeniería y sintetizarlos de maneras inimaginables.

Él dice que, entre las decenas de millares de estudiantes, nunca había conocido a alguien así. Entonces, la animó a seguir adelante y a realizar su sueño.

Como narra el autor John Carreyrou en su obra "Mala Sangre", Shaunak era un poco más escéptico. La idea que mostró parecía algo improbable. Sin embargo, se dejó llevar por la emoción de Robertson y el deseo de lanzar una startup.

Después de concluir su doctorado, en 2004, Shaunak se unió a la startup como el primer empleado. Robertson, a su vez, fue a la junta como consultor.

Elizabeth Holmes abrió su empresa con el nombre de Real-Time Cures (Curas en Tiempo Real). Posteriormente, ella cambió el nombre para Theranos que es una combinación de las palabras "therapy" (terapia) y "diagnosis" (diagnóstico).

La startup más popular del Vale

Para conseguir los fondos necesarios, Elizabeth Holmes hizo uso de la conexión e influencia que su familia poseía, consiguiendo algunos millones de dólares. Pero ni todo el mundo compraba la idea.

En julio de 2004, ella se reunió con la MedVenture Associates, una empresa de inversiones especializada en tecnología médica.

Delante de cinco socios de esa empresa, Elizabeth hablaba de forma elocuente sobre el potencial que su tecnología poseía para cambiar la humanidad.

Sin embargo, los inversores potenciales estaban interesados en los detalles técnicos de cómo el producto de Theranos se diferenciaba de uno que ya había sido desarrollado y comercializado por una empresa llamada Abaxis.

Incapaz de responder a las preguntas, Elizabeth Holmes se levantó y salió de la reunión jadeante y visiblemente nerviosa, cuenta el autor John Carreyrou.

La MedVenture no fue la única empresa a recusar las ideas de Theranos. Pero eso no la impidió ganar millones de dólares hasta el fin de 2004.

Finalmente, la idea del adhesivo se descartó por completo y el nuevo producto fue similar a los dispositivos que miden los niveles de glucosa en sangre. La intención era que el dispositivo fuese portátil, además, Elizabeth quería que él pudiera analizar muchas sustancias, lo que dejaría el equipamiento más complejo y más grande.

El paciente precisaría picar su dedo para tener una pequeña muestra de sangre colectada y después ponerla en un cartucho denominado "lector".

Holmes deseaba poner los cartuchos y los lectores en la casa de los pacientes, así, ellos podrían realizar los exámenes regularmente. Una antena en el lector enviaría los resultados para un ordenador a través de un servidor central.

De esa forma, los médicos serían capaces de ajustar la medicación rápidamente, no sería necesario que el paciente fuese al laboratorio a realizar la colecta, esperar por el resultado y llevar en la próxima consulta.

Según el libro "Mala Sangre", un año y medio después de la entrada de Shaunak en Theranos, en el final de 2005, la empresa tenía un prototipo, el Theranos 1.0, y más de 20 funcionarios. La startup comenzaba a llamar la atención.

En Navidad, Elizabeth Holmes envió un correo electrónico a sus empleados deseando "felices fiestas". También mencionó la entrevista concedida a Red Herring, una revista de tecnología, y al final decía:

"¡Un brindis por la startup más popular del Vale!"

El fin de la farsa

John Carreyrou cuenta que buscó saber más sobre Theranos debido a un artículo publicado por el New Yorker, que generó muchas dudas e inquietudes. Se puso en contacto con Alan Beam, exdirector de laboratorio de la empresa, quien reveló que el equipo no funcionaba. John siguió buscando a otros empleados de la empresa, hasta que uno de ellos afirmó que alguien podría terminar muriendo como consecuencia de la conducta fraudulenta.

Después de poder probar con la ayuda de médicos la alteración de los exámenes realizados por la tecnología desarrollada por Holmes, el autor intentó ponerse en contacto con la joven multimillonaria. Además de no tener éxito, fue fuertemente coaccionado por sus abogados para que no revelara nada de lo que había descubierto.

El 15 de octubre de 2015, el titular "Las luchas de una estimada startup" aparecía en la portada del WSJ. El escándalo causado por los informes hizo que muchas personas que sospechaban del extremo secretismo de la empresa se pusieran en contacto con el periódico. Según el libro "Mala Sangre", Elizabeth Holmes prometió revelar todo lo que había detrás de su tecnología, pero el estudio publicado tenía varios fallos.

Debido a estas acusaciones, el valor de la empresa se desplomó. Muchos accionistas perdieron miles de dólares y la credibilidad de Theranos se vio muy afectada.

En 2018, la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos condenó a Theranos, Holmes y Balwani por llevar a cabo "un fraude que se elaboró hace años".

¿Qué dicen otros autores al respecto?

Según Robert Cialdini, en su libro "Influencia: Ciencia y Práctica", todos influyen y son influenciados. Él explica que los profesionales de la persuasión saben exactamente lo que quieren y a dónde quieren llegar. Además, utilizan seis principios psicológicos, tratados en la obra, para lograr sus objetivos.

En el libro "Mindset", la psicóloga Carol Dweck analiza cómo nuestras creencias moldean nuestro comportamiento y nuestro crecimiento. Mientras que los mindsets producen visiones de mundo definitivas, las personas pueden cambiar al aprender nuevas habilidades. Se puede enseñar a los seres humanos a reaccionar de forma diferente, a afrontar los desafíos y a pensar de manera distinta.

Finalmente, la autora Cristiane Correa, en la obra "Dream Big", complementa la idea de la planificación estratégica personal y destaca la importancia de mantener un proceso de mejora continua para lograr tus objetivos.

Cierto, pero ¿cómo puedo aplicar esto en mi vida?

Al posicionar a Theranos como una empresa de tecnología en el corazón del Silicon Valley, Elizabeth Holmes canalizó la cultura de "mentir hasta que se convierta en realidad", yendo a los extremos para cubrir su fraude.

Considerada como una líder autoritaria que hacía lo que quería sin tener en cuenta las opiniones de los demás, Holmes se aisló por completo. Como resultado, incluso aquellos que estaban dispuestos a ayudar a la empresa fueron silenciados en el proceso.

A partir de esta historia, se ve cómo no actuar como un líder y cómo no manejar los negocios. Siempre hay que tener un prototipo del proyecto a desarrollar y lo principal: ser sincero con los stakeholders.

¿Te gustó este resumen del libro "Mala Sangre"?

¿Qué pensaste del relato de John Carreyrou? ¡Deja tu opinión en los comentarios!

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Libro “Mala Sangre”

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